Resumen del estudio (inglés)
Background/Objectives: GLP-1-based obesity pharmacotherapy has shifted clinical attention from the magnitude of weight loss to the quality of weight loss. This review evaluates whether body composition changes during treatment with GLP-1-based agents represent clinically meaningful muscle loss and identifies nutrition, supplementation, exercise, and monitoring strategies that may help preserve lean mass, function, bone health, and nutritional adequacy. Methods: A comprehensive narrative review was performed using focused searches of PubMed, publisher-hosted journal platforms, and reference lists of key primary studies and recent evidence syntheses through March and May 2026. Evidence was organized around body composition, muscle quality and function, dietary protein and micronutrient adequacy, exercise, supplementation, bioelectrical impedance analysis, imaging, and emerging biomarkers. Results: Semaglutide and tirzepatide preferentially reduce fat mass, including visceral and ectopic adiposity, while producing smaller but consistent reductions in lean mass or lean soft tissue. However, DXA-derived lean mass and BIA-derived fat-free mass are not equivalent to skeletal muscle, and lean tissue loss does not necessarily indicate impaired strength or physical performance. The most defensible supportive care model combines food-first nutritional counseling, adequate protein intake, structured resistance exercise, management of gastrointestinal adverse effects, and risk-based monitoring of micronutrient inadequacy. Protein supplementation and nutritionally complete meal replacements may be useful when intake is insufficient, whereas creatine, essential amino acids or leucine, beta-hydroxy-beta-methylbutyrate, fiber, probiotics, omega-3 fatty acids, and multi-ingredient products remain adjunctive options supported mainly by indirect or phenotype-specific evidence. Conclusions: Future GLP-1 trials and clinical care should move beyond body weight and total lean mass toward integrated assessment of muscle quantity, muscle quality, function, bone, and nutritional adequacy, and standardized BIA-based clinical monitoring where advanced imaging is not feasible. DOI: 10.3390/metabo16060364
Traducción al español (IA · NME)
Antecedentes/Objetivos: La farmacoterapia de la obesidad basada en GLP-1 ha desplazado la atención clínica de la magnitud de la pérdida de peso a la calidad de la pérdida de peso. Esta revisión evalúa si los cambios en la composición corporal durante el tratamiento con agentes basados en GLP-1 representan una pérdida de músculo clínicamente significativa e identifica estrategias de nutrición, suplementación, ejercicio y monitoreo que pueden ayudar a preservar la masa magra, la función, la salud ósea y la adecuación nutricional.
Métodos: Se realizó una revisión narrativa exhaustiva utilizando búsquedas focalizadas en PubMed, plataformas de revistas alojadas por editoriales y listas de referencias de estudios primarios clave y síntesis de evidencia recientes hasta marzo y mayo de 2026. La evidencia se organizó en torno a la composición corporal, la calidad y función muscular, la adecuación de proteínas dietéticas y micronutrientes, el ejercicio, la suplementación, el análisis de impedancia bioeléctrica, la imagenología y biomarcadores emergentes.
Resultados: Semaglutida y tirzepatida reducen preferentemente la masa grasa, incluida la adiposidad visceral y ectópica, mientras producen reducciones menores pero consistentes en la masa magra o tejido blando magro. Sin embargo, la masa magra derivada de DXA y la masa libre de grasa derivada de BIA no son equivalentes al músculo esquelético, y la pérdida de tejido magro no indica necesariamente una disminución de la fuerza o el rendimiento físico. El modelo de atención de apoyo más defendible combina asesoramiento nutricional centrado en la alimentación, ingesta adecuada de proteínas, ejercicio de resistencia estructurado, manejo de efectos adversos gastrointestinales y monitoreo basado en el riesgo de la insuficiencia de micronutrientes. La suplementación de proteínas y los reemplazos de comidas nutricionalmente completas pueden ser útiles cuando la ingesta es insuficiente, mientras que la creatina, los aminoácidos esenciales o leucina, el beta-hidroxi-beta-metilbutirato, la fibra, los probióticos, los ácidos grasos omega-3 y los productos multi-ingredientes siguen siendo opciones complementarias respaldadas principalmente por evidencia indirecta o específica de fenotipo.
Conclusiones: Los futuros ensayos de GLP-1 y la atención clínica deberían ir más allá del peso corporal y la masa magra total hacia una evaluación integrada de la cantidad muscular, la calidad muscular, la función, el hueso y la adecuación nutricional, y un monitoreo clínico estandarizado basado en BIA donde la imagen avanzada no sea factible. DOI: 10.3390/metabo16060364
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Šantić R, Martinović L, Pavlović N, Rušić D, Kumrić M, Martinović D
- Publicado en: Metabolites
- PMID: 42346344
- DOI: 10.3390/metabo16060364
