Resumen del estudio (inglés)
BACKGROUND: Oxidative stress and immune dysregulation are hallmark features of autism spectrum disorder (ASD), yet whether oxidative imbalance acts as an upstream trigger of immune activation remains unclear. The redox-sensitive transcription factor NFκB represents a potential mechanistic link. We investigated whether early-life oxidative stress contributes to persistent NFκB activation and neuroinflammation in ASD. METHODS: Umbilical cord blood and peripheral blood from ASD and typically developing children were analyzed for redox markers (GSH/GSSG ratio, malondialdehyde, 8-oxo-dG), NFκB activation (p65 DNA-binding and nuclear translocation), and inflammatory gene expression. The mechanistic relationship between oxidative stress and NFκB signaling was investigated in prenatal valproic acid (VPA)-exposed mice using antioxidant intervention (N-acetylcysteine, NAC), NFκB inhibition (Bay 11-7082), pro-oxidant challenge, behavioral assays, and primary amygdala neuron models. RESULTS: ASD children exhibited persistent oxidative imbalance detectable at birth, accompanied by increased NFκB activation and pro-inflammatory gene expression. VPA-exposed mice recapitulated these molecular and behavioral abnormalities. In primary neurons, oxidative stress directly enhanced NFκB activity and promoter binding, whereas antioxidant and mitochondrial-targeted approaches suppressed NFκB activation. Developmentally, oxidative stress preceded sustained NFκB activation, and prenatal, but not postnatal, NAC treatment prevented these abnormalities. NAC restored redox homeostasis, reduced NFκB signaling, and improved behavioral deficits, whereas NFκB inhibition alone attenuated inflammatory responses but failed to correct oxidative imbalance or behavioral abnormalities. CONCLUSION: Early-life oxidative stress is an upstream pathogenic event associated with persistent NFκB activation and neuroinflammation in ASD. NFκB primarily mediates inflammatory signaling, while oxidative stress likely contributes to ASD-related behaviors through additional downstream pathways. These findings highlight early redox modulation as a potential therapeutic strategy. Copyright © 2026 Jiao, Jia, Zhang, Zhang, Wei, Wang, Liu, Li, Hu, Zeng, Li and Yao. DOI: 10.3389/fimmu.2026.1869130 PMCID: PMC13500302
Traducción al español (IA · NME)
ANTECEDENTES: El estrés oxidativo y la desregulación inmunitaria son características distintivas del trastorno del espectro autista (TEA), aunque no está claro si el desequilibrio oxidativo actúa como un desencadenante inicial de la activación inmunitaria. El factor de transcripción sensible al redox NFκB representa un posible vínculo mecanicista. Investigamos si el estrés oxidativo en las primeras etapas de la vida contribuye a la activación persistente de NFκB y la neuroinflamación en el TEA.
MÉTODOS: Se analizaron marcadores redox (relación GSH/GSSG, malondialdehído, 8-oxo-dG), activación de NFκB (unión al ADN de p65 y translocación nuclear) y expresión de genes inflamatorios en sangre de cordón umbilical y sangre periférica de niños con TEA y niños con desarrollo típico. La relación mecanicista entre el estrés oxidativo y la señalización de NFκB se investigó en ratones expuestos prenatalmente al ácido valproico (VPA) utilizando intervención antioxidante (N-acetilcisteína, NAC), inhibición de NFκB (Bay 11-7082), desafío pro-oxidante, ensayos conductuales y modelos de neuronas primarias de la amígdala.
RESULTADOS: Los niños con TEA mostraron un desequilibrio oxidativo persistente detectable al nacer, acompañado de un aumento en la activación de NFκB y la expresión de genes proinflamatorios. Los ratones expuestos a VPA replicaron estas anomalías moleculares y conductuales. En neuronas primarias, el estrés oxidativo aumentó directamente la actividad de NFκB y la unión al promotor, mientras que los enfoques antioxidantes y dirigidos a las mitocondrias suprimieron la activación de NFκB. En el desarrollo, el estrés oxidativo precedió a la activación sostenida de NFκB, y el tratamiento prenatal, pero no postnatal, con NAC previno estas anomalías. NAC restauró la homeostasis redox, redujo la señalización de NFκB y mejoró los déficits conductuales, mientras que la inhibición de NFκB por sí sola atenuó las respuestas inflamatorias pero no logró corregir el desequilibrio oxidativo ni las anomalías conductuales.
CONCLUSIONES: El estrés oxidativo en las primeras etapas de la vida es un evento patogénico inicial asociado con la activación persistente de NFκB y la neuroinflamación en el TEA. NFκB medía principalmente la señalización inflamatoria, mientras que el estrés oxidativo probablemente contribuye a los comportamientos relacionados con el TEA a través de vías adicionales aguas abajo. Estos hallazgos destacan la modulación redox temprana como una posible estrategia terapéutica. Copyright © 2026 Jiao, Jia, Zhang, Zhang, Wei, Wang, Liu, Li, Hu, Zeng, Li y Yao. DOI: 10.3389/fimmu.2026.1869130 PMCID: PMC13500302
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Jiao Y, Jia Q, Zhang X, Zhang C, Wei C, Wang D
- Publicado en: Frontiers in immunology
- PMID: 42638853
- DOI: 10.3389/fimmu.2026.1869130
