Resumen del estudio (inglés)
BACKGROUND: Immunonutrition examines how diet influences immune development. Complementary feeding represents a critical window for long-term health. We aimed to map evidence linking complementary feeding to immune outcomes, allergy, infection, and growth in infants and toddlers (≤ 3 years). We conducted a scoping review and evidence-gap mapping, following PRISMA-ScR. MEDLINE and Epistemonikos were searched from inception to November 2024. Concepts included diet diversity/patterns, feeding practices/models, and timing of allergen introduction, timing of complementary feeding, macronutrients, micronutrients, foods, supplementation, and ultra-processed foods. We included systematic reviews and recent primary studies meeting criteria. RESULTS: From 13,512 records screened, 108 systematic reviews were included, comprising 99 randomized controlled trials, 41 cohorts, 22 case-control, and 14 cross-sectional studies. Most reviews addressed nutrient intake, supplementation, or timing of allergen introduction, while fewer reviews explored diet diversity, foods, or ultra-processed food intake. Responsive complementary feeding was consistently associated with healthier growth and lower obesity risk, whereas restrictive practices showed adverse effects. Greater diet diversity was linked to reduced asthma and food allergy risk, though eczema findings were inconsistent. Western-style diets high in processed foods, fat, sugar, and meat correlated with higher allergy risk, while home-prepared diets were protective. Micronutrient supplementation (iron, zinc, vitamin D) reduced infection and anemia risk but had mixed effects on allergy. Early allergen introduction reduced food allergy incidence. CONCLUSIONS: Complementary feeding research now extends beyond calorie counting, macronutrients, and early allergen introduction to dietary patterns and early life nutrition that supports the microbiome. Evidence supports dietary diversity, timely food allergen introduction, and responsive feeding, while discouraging restrictive practices and ultra-processed foods. Future work should harmonize definitions and investigate plant-based diets, advanced glycation end products, and processed food exposures. © 2026 European Academy of Allergy and Clinical Immunology and John Wiley & Sons Ltd. DOI: 10.1111/all.70429
Traducción al español (IA · NME)
ANTECEDENTES: La inmunonutrición examina cómo la dieta influye en el desarrollo del sistema inmunitario. La alimentación complementaria representa una ventana crítica para la salud a largo plazo. Nuestro objetivo fue mapear la evidencia que vincula la alimentación complementaria con resultados inmunitarios, alergias, infecciones y crecimiento en lactantes y niños pequeños (≤ 3 años). Realizamos una revisión de alcance y un mapeo de brechas de evidencia, siguiendo PRISMA-ScR. Se buscaron en MEDLINE y Epistemonikos desde su inicio hasta noviembre de 2024. Los conceptos incluyeron diversidad/patrones dietéticos, prácticas/modelos de alimentación, y el momento de introducción de alérgenos, el momento de la alimentación complementaria, macronutrientes, micronutrientes, alimentos, suplementación y alimentos ultraprocesados. Incluimos revisiones sistemáticas y estudios primarios recientes que cumplían con los criterios.
MÉTODOS: Se examinaron 13,512 registros, de los cuales se incluyeron 108 revisiones sistemáticas, que comprendían 99 ensayos controlados aleatorizados, 41 estudios de cohortes, 22 estudios de casos y controles, y 14 estudios transversales. La mayoría de las revisiones abordaron la ingesta de nutrientes, la suplementación o el momento de la introducción de alérgenos, mientras que menos revisiones exploraron la diversidad dietética, los alimentos o la ingesta de alimentos ultraprocesados.
RESULTADOS: La alimentación complementaria receptiva se asoció consistentemente con un crecimiento más saludable y un menor riesgo de obesidad, mientras que las prácticas restrictivas mostraron efectos adversos. Una mayor diversidad dietética se vinculó con un menor riesgo de asma y alergias alimentarias, aunque los hallazgos sobre el eccema fueron inconsistentes. Las dietas de estilo occidental, altas en alimentos procesados, grasas, azúcar y carne, se correlacionaron con un mayor riesgo de alergias, mientras que las dietas preparadas en casa fueron protectoras. La suplementación con micronutrientes (hierro, zinc, vitamina D) redujo el riesgo de infecciones y anemia, pero tuvo efectos mixtos sobre las alergias. La introducción temprana de alérgenos redujo la incidencia de alergias alimentarias.
CONCLUSIONES: La investigación sobre alimentación complementaria ahora se extiende más allá del conteo de calorías, macronutrientes y la introducción temprana de alérgenos hacia patrones dietéticos y nutrición temprana que apoyan el microbioma. La evidencia respalda la diversidad dietética, la introducción oportuna de alérgenos alimentarios y la alimentación receptiva, mientras desaconseja las prácticas restrictivas y los alimentos ultraprocesados. El trabajo futuro debería armonizar definiciones e investigar dietas basadas en plantas, productos finales de glicación avanzada y exposiciones a alimentos procesados. © 2026 European Academy of Allergy and Clinical Immunology and John Wiley & Sons Ltd. DOI: 10.1111/all.70429
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Venter C, Beltran J, Bracchiglione J, Fernández-Sáenz FK, Riera P, Solà I
- Publicado en: Allergy
- PMID: 42400030
- DOI: 10.1111/all.70429
