Resumen del estudio (inglés)
OBJECTIVE: This systematic review examines the impact of restricting animal-sourced foods in children aged 6 months to 11 years, focusing on growth metrics, nutritional biomarkers, and health outcomes. DATA SOURCES: A comprehensive search was conducted in PubMed, Web of Science, Embase, Scopus, and CINAHL Plus (October 2024). DATA EXTRACTION: From 2721 records and 8 manually added articles, 31 articles met the inclusion criteria. Two reviewers independently screened the studies, with disagreements resolved upon discussion with 2 additional reviewers. DATA ANALYSIS: Restrictive plant-based diets during complementary feeding (6-24 months) were linked with nutrient deficiencies, growth deficits, and developmental delays. Among toddlers and preschoolers (24-60 months), vegan and macrobiotic diets were associated with moderate height and weight deficits, whereas lacto-ovo vegetarian diets were associated with normal growth. Vegan preschoolers showed distinct metabolic profiles, including lower cholesterol and higher adiponectin-to-leptin ratios. In prepubertal children (6-11 years), vegan diets supported adequate growth but were often accompanied by iron and B12 deficiencies. Despite similar bone mineral density, vegetarian children had higher bone turnover markers. Across ages, vegan diets were associated with lower fat mass and favorable cardiovascular risk markers. Balanced plant-based diets with essential micronutrient supplementation reduced nutritional concerns. CONCLUSIONS: Well-planned plant-based diets can support healthy growth in children, but strict avoidance of animal-sourced foods during critical periods may cause deficiencies in iron, vitamins A, D, B12, and docosahexaenoic acid (DHA), affecting overall and bone growth, immune function, and cognitive development. Impacts vary by developmental stage, dietary pattern, supplementation, and cultural context, emphasizing the need for individualized planning and monitoring. SYSTEMATIC REVIEW REGISTRATION: PROSPERO registration No. CRD42024568306. © The Author(s) 2026. Published by Oxford University Press on behalf of the International Life Sciences Institute. DOI: 10.1093/nutrit/nuag072
Traducción al español (IA · NME)
OBJETIVO: Esta revisión sistemática examina el impacto de restringir alimentos de origen animal en niños de 6 meses a 11 años, centrándose en métricas de crecimiento, biomarcadores nutricionales y resultados de salud.
FUENTES DE DATOS: Se realizó una búsqueda exhaustiva en PubMed, Web of Science, Embase, Scopus y CINAHL Plus (octubre de 2024).
EXTRACCIÓN DE DATOS: De 2721 registros y 8 artículos añadidos manualmente, 31 artículos cumplieron los criterios de inclusión. Dos revisores examinaron los estudios de forma independiente, resolviendo desacuerdos mediante discusión con 2 revisores adicionales.
ANÁLISIS DE DATOS: Las dietas vegetales restrictivas durante la alimentación complementaria (6-24 meses) se relacionaron con deficiencias de nutrientes, déficits de crecimiento y retrasos en el desarrollo. Entre los niños pequeños y preescolares (24-60 meses), las dietas veganas y macrobióticas se asociaron con déficits moderados de altura y peso, mientras que las dietas lacto-ovo vegetarianas se asociaron con un crecimiento normal. Los preescolares veganos mostraron perfiles metabólicos distintos, incluyendo niveles más bajos de colesterol y mayores ratios de adiponectina a leptina. En niños prepúberes (6-11 años), las dietas veganas apoyaron un crecimiento adecuado pero a menudo se acompañaron de deficiencias de hierro y B12. A pesar de una densidad mineral ósea similar, los niños vegetarianos presentaron marcadores de recambio óseo más altos. En todas las edades, las dietas veganas se asociaron con menor masa grasa y marcadores de riesgo cardiovascular favorables. Las dietas vegetales equilibradas con suplementación de micronutrientes esenciales redujeron las preocupaciones nutricionales.
CONCLUSIONES: Las dietas vegetales bien planificadas pueden apoyar un crecimiento saludable en los niños, pero la estricta evitación de alimentos de origen animal durante períodos críticos puede causar deficiencias de hierro, vitaminas A, D, B12 y ácido docosahexaenoico (DHA), afectando el crecimiento general y óseo, la función inmunológica y el desarrollo cognitivo. Los impactos varían según la etapa de desarrollo, el patrón dietético, la suplementación y el contexto cultural, enfatizando la necesidad de planificación y monitoreo individualizados.
REGISTRO DE REVISIÓN SISTEMÁTICA: Registro PROSPERO No. CRD42024568306. © El Autor(es) 2026. Publicado por Oxford University Press en nombre del International Life Sciences Institute. DOI: 10.1093/nutrit/nuag072
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Kajiura A, Ju Z, Smilowitz JT, Slupsky CM
- Publicado en: Nutrition reviews
- PMID: 42179288
- DOI: 10.1093/nutrit/nuag072
