Resumen del estudio (inglés)
BACKGROUND: Patients undergoing abdominoperineal resection (APR) for low rectal cancer often experience colostomy, sexual dysfunction, sleep disturbance, and psychological distress. Evidence for integrative supportive strategies is scarce. This study aimed to evaluate whether a structured integrative psychosocial and nutritional intervention could improve psychological recovery, sleep quality, sexual function, quality of life, and survival outcomes in patients undergoing APR for rectal cancer. METHODS: In this prospective controlled study, 190 patients scheduled for APR (January 2021-2023) were assigned to an integrative intervention (n = 96) or control group (n = 94). The intervention combined six psychosocial sessions-cognitive behavioral therapy for insomnia, resilience training, and narrative therapy-with individualized ESPEN-guided nutrition including early enteral feeding, protein-energy supplementation, and ω-3 fatty acids. The psychosocial program was delivered in a structured format over a 2-3 month perioperative period, while nutritional support was continuously implemented from the preoperative week to 6 months postoperatively. Primary outcomes were depressive symptoms (BDI-II), sleep quality (PSQI), and sexual function (IIEF-5/FSFI). Secondary outcomes included quality of life (EORTC QLQ-C30), disease-free survival (DFS), and inflammatory markers (CRP, IL-6, TNF-α). Overall survival (OS) was assessed as a prespecified secondary survival endpoint with 24-month follow-up. RESULTS: At 3 months, the intervention improved BDI-II (adjusted mean difference -6.8, p < 0.001) and PSQI (-3.4, p < 0.001), exceeding minimal clinically important differences. Sexual function and quality of life improved significantly, with benefits in sexual function emerging from 3 months and sustained up to 12 months, while QoL improvements were most pronounced at 3-6 months. At 24 months, DFS was significantly improved in the intervention group (HR 0.62, 95% CI 0.45-0.85, p = 0.003), whereas OS showed a favorable but non-significant trend. CONCLUSIONS: An integrative psychosocial and nutritional program significantly enhanced psychological well-being, sleep, and sexual function, while improving quality of life and DFS after APR. These findings suggest that structured multimodal supportive care may provide clinically meaningful benefits beyond standard perioperative management and may represent a feasible adjunct strategy within rectal cancer survivorship care pathways. DOI: 10.1080/07347332.2026.2713067
Traducción al español (IA · NME)
Antecedentes: Los pacientes sometidos a resección abdominoperineal (RAP) por cáncer de recto bajo a menudo experimentan colostomía, disfunción sexual, alteraciones del sueño y angustia psicológica. La evidencia sobre estrategias de apoyo integradoras es escasa. Este estudio tuvo como objetivo evaluar si una intervención psicosocial y nutricional integradora estructurada podría mejorar la recuperación psicológica, la calidad del sueño, la función sexual, la calidad de vida y los resultados de supervivencia en pacientes sometidos a RAP por cáncer de recto.
Métodos: En este estudio controlado prospectivo, 190 pacientes programados para RAP (enero 2021-2023) fueron asignados a un grupo de intervención integradora (n = 96) o a un grupo de control (n = 94). La intervención combinó seis sesiones psicosociales: terapia cognitivo-conductual para el insomnio, entrenamiento en resiliencia y terapia narrativa, con nutrición individualizada guiada por ESPEN, incluyendo alimentación enteral temprana, suplementación proteico-energética y ácidos grasos ω-3. El programa psicosocial se impartió en un formato estructurado durante un período perioperatorio de 2-3 meses, mientras que el apoyo nutricional se implementó continuamente desde la semana preoperatoria hasta 6 meses postoperatorios. Los resultados primarios fueron síntomas depresivos (BDI-II), calidad del sueño (PSQI) y función sexual (IIEF-5/FSFI). Los resultados secundarios incluyeron calidad de vida (EORTC QLQ-C30), supervivencia libre de enfermedad (SLE) y marcadores inflamatorios (PCR, IL-6, TNF-α). La supervivencia global (SG) se evaluó como un criterio de valoración secundario de supervivencia preespecificado con un seguimiento de 24 meses.
Resultados: A los 3 meses, la intervención mejoró el BDI-II (diferencia media ajustada -6.8, p < 0.001) y el PSQI (-3.4, p < 0.001), superando las diferencias mínimas clínicamente importantes. La función sexual y la calidad de vida mejoraron significativamente, con beneficios en la función sexual que surgieron a partir de los 3 meses y se mantuvieron hasta los 12 meses, mientras que las mejoras en la calidad de vida fueron más pronunciadas a los 3-6 meses. A los 24 meses, la SLE mejoró significativamente en el grupo de intervención (HR 0.62, IC 95% 0.45-0.85, p = 0.003), mientras que la SG mostró una tendencia favorable pero no significativa.
Conclusiones: Un programa psicosocial y nutricional integrador mejoró significativamente el bienestar psicológico, el sueño y la función sexual, al tiempo que mejoró la calidad de vida y la SLE después de la RAP. Estos hallazgos sugieren que el cuidado de apoyo multimodal estructurado puede proporcionar beneficios clínicamente significativos más allá del manejo perioperatorio estándar y puede representar una estrategia complementaria factible dentro de las vías de atención de supervivencia del cáncer de recto. DOI: 10.1080/07347332.2026.2713067
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Pan S, Wang G
- Publicado en: Journal of psychosocial oncology
- PMID: 42574225
- DOI: 10.1080/07347332.2026.2713067
