Resumen del estudio (inglés)
Background and Objectives: Foot bone marrow edema of presumed algodystrophic or bone marrow edema syndrome-like origin is clinically difficult to classify, and the relationship between MRI extent, pain severity, and functional impairment remains insufficiently defined. This study aimed to describe MRI distribution patterns and short-term clinical changes in a small real-world cohort of patients with persistent NSAID-resistant foot pain and presumed algodystrophic/BMES-like bone marrow edema. Materials and Methods: This retrospective single-center observational cohort study included 19 consecutive patients with persistent foot pain; MRI-demonstrated bone marrow edema; inadequate response to NSAIDs; management with a multimodal protocol that included neridronate, vitamin D supplementation, and, in selected patients, adjunctive physiotherapy and magnetotherapy; and available 3-month follow-up. The protocol consisted of intramuscular neridronate 25 mg once daily for 16 consecutive days, resulting in a total cumulative dose of 400 mg, together with vitamin D supplementation. Eleven patients also underwent adjunctive physiotherapy and magnetotherapy. MRI findings were categorized by anatomical location group, multilocalization, and compartment involvement. Clinical outcomes included baseline and 3-month Visual Analog Scale scores, WOMAC scores, and descriptive changes in NSAID use. Nonparametric paired and exploratory subgroup analyses were performed. Results: Mean age was 51.3 ± 14.9 years, and 52.6% of patients were female. MRI showed predominant midfoot involvement, with the navicular and third cuneiform most frequently affected. Median VAS changed from 8.0 at baseline to 3.0 at 3 months, and median WOMAC changed from 80.0 to 41.0; because no control group was available, these paired changes should be interpreted descriptively. Daily NSAID use decreased from 78.9% at baseline to 0% at follow-up. These findings describe clinical improvement after a multimodal management approach but do not establish the independent treatment effect of neridronate. In exploratory analyses, only two patients had multi-compartment involvement; therefore, any apparent pain-severity signal in this subgroup was considered unstable and hypothesis-generating only. Edema location group and multilocalization were not statistically associated with VAS or WOMAC outcomes. Conclusions: In this small retrospective single-center case series, presumed algodystrophic/BMES-like foot bone marrow edema most commonly involved the midfoot, particularly the navicular and cuneiform region. Pain scores, WOMAC scores, and daily NSAID use decreased over 3 months after multimodal care. However, the uncontrolled design, small sample size, concomitant vitamin D supplementation, adjunctive physiotherapy or magnetotherapy in many patients, and self-limiting nature of BMES-like conditions prevent attribution of these changes to neridronate or to any single treatment component. The apparent relationship between multi-compartment edema and greater pain severity was based on only two patients and should be regarded only as a weak exploratory observation. DOI: 10.3390/jcm15145736
Traducción al español (IA · NME)
Antecedentes y Objetivos: El edema de médula ósea del pie de origen presumiblemente algodistrófico o similar al síndrome de edema de médula ósea es clínicamente difícil de clasificar, y la relación entre la extensión en la resonancia magnética (RM), la severidad del dolor y la discapacidad funcional sigue estando insuficientemente definida. Este estudio tuvo como objetivo describir los patrones de distribución en la RM y los cambios clínicos a corto plazo en una pequeña cohorte del mundo real de pacientes con dolor persistente en el pie resistente a AINEs y edema de médula ósea presumiblemente algodistrófico/similar al BMES. Métodos: Este estudio de cohorte observacional retrospectivo de un solo centro incluyó a 19 pacientes consecutivos con dolor persistente en el pie; edema de médula ósea demostrado por RM; respuesta inadecuada a AINEs; manejo con un protocolo multimodal que incluyó neridronato, suplementación de vitamina D y, en pacientes seleccionados, fisioterapia y magnetoterapia complementarias; y seguimiento disponible a los 3 meses. El protocolo consistió en neridronato intramuscular 25 mg una vez al día durante 16 días consecutivos, resultando en una dosis acumulativa total de 400 mg, junto con suplementación de vitamina D. Once pacientes también se sometieron a fisioterapia y magnetoterapia complementarias. Los hallazgos de la RM se categorizaron por grupo de localización anatómica, multilocalización e implicación de compartimentos. Los resultados clínicos incluyeron puntuaciones de la Escala Visual Analógica (EVA) y WOMAC al inicio y a los 3 meses, y cambios descriptivos en el uso de AINEs. Se realizaron análisis no paramétricos pareados y de subgrupos exploratorios. Resultados: La edad media fue de 51.3 ± 14.9 años, y el 52.6% de los pacientes eran mujeres. La RM mostró un predominio de afectación en la parte media del pie, siendo el navicular y el tercer cuneiforme los más frecuentemente afectados. La mediana de la EVA cambió de 8.0 al inicio a 3.0 a los 3 meses, y la mediana de WOMAC cambió de 80.0 a 41.0; dado que no había un grupo de control disponible, estos cambios pareados deben interpretarse de manera descriptiva. El uso diario de AINEs disminuyó del 78.9% al inicio al 0% en el seguimiento. Estos hallazgos describen una mejora clínica tras un enfoque de manejo multimodal, pero no establecen el efecto de tratamiento independiente del neridronato. En análisis exploratorios, solo dos pacientes presentaron afectación multicompartimental; por lo tanto, cualquier señal aparente de severidad del dolor en este subgrupo se consideró inestable y solo generadora de hipótesis. El grupo de localización del edema y la multilocalización no se asociaron estadísticamente con los resultados de EVA o WOMAC. Conclusiones: En esta pequeña serie de casos retrospectiva de un solo centro, el edema de médula ósea del pie presumiblemente algodistrófico/similar al BMES involucró más comúnmente la parte media del pie, particularmente la región navicular y cuneiforme. Las puntuaciones de dolor, WOMAC y el uso diario de AINEs disminuyeron en 3 meses tras el cuidado multimodal. Sin embargo, el diseño no controlado, el pequeño tamaño de la muestra, la suplementación concomitante de vitamina D, la fisioterapia o magnetoterapia complementarias en muchos pacientes, y la naturaleza autolimitante de las condiciones similares al BMES impiden atribuir estos cambios al neridronato o a cualquier componente único del tratamiento. La aparente relación entre el edema multicompartimental y una mayor severidad del dolor se basó en solo dos pacientes y debe considerarse solo como una observación exploratoria débil. DOI: 10.3390/jcm15145736
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Messina F, D'Arrigo C, Bonifacio M, di Niccolo R, Cipolloni V, Musorrofiti MG
- Publicado en: Journal of clinical medicine
- PMID: 42513649
- DOI: 10.3390/jcm15145736
