Resumen del estudio (inglés)
Background. In Japan, much preventive medicine outside mandated national programmes is left to municipal discretion, yet the nationwide alignment between these locally administered programmes and graded evidence remains unexamined. We mapped implementation of non-mandatory preventive medicine programmes across Japanese municipalities and quantified evidence-practice gaps. Methods. A nationwide cross-sectional survey was administered to all 1,741 Japanese municipalities between March and August 2025. Implementation (excluding the five mandated cancer screenings under the Health Promotion Act) was defined as municipal provision or subsidisation and calculated on municipality-count and population-weighted bases. Each programme was benchmarked against USPSTF recommendation grades, and an Evidence-Practice Alignment (EPA) score was derived for each municipality (weights: A = + 2, B = + 1, D = - 2, I or ungraded = - 1). Non-response bias was assessed by comparing responding and non-responding municipalities using standardised mean differences derived from national statistical databases. Results. Valid responses were received from 467 municipalities (response rate, 26.8%) across all 47 prefectures. Implementation rates ranged from 0.2% to 92.1% (municipality-count) and 0.0% to 94.4% (population-weighted). Ten Grade A/B programmes had implementation below 50%, including folic acid supplementation (3.2%), syphilis screening (9.6%), and abdominal aortic aneurysm screening (16.1%). Conversely, hepatitis B/C (92.1%, 91.4%) and osteoporosis screening (68.5%) were widely implemented. Several Grade D or ungraded programmes showed appreciable uptake, notably young adult health check-ups (86.3%; ungraded), brain/carotid screening (41.1%; Grade D), and frailty screening (26.1%; ungraded). Population-weighted coverage exceeded municipality-count rates for HIV (48.1% vs 10.1%) and syphilis (48.3% vs 9.6%) screening, indicating concentration in larger municipalities. Prefectural EPA scores ranged from - 4 to 1, with heterogeneity and no clear geographic gradient. Conclusions. Substantial evidence-practice gaps and equity concerns coexist in Japan's municipal preventive medicine programmes. Our findings support strengthened dissemination of graded evidence to municipal decision-makers and critical reassessment of low-value screening. DOI: 10.21203/rs.3.rs-9674474/v1 PMCID: PMC13193139
Traducción al español (IA · NME)
Antecedentes: En Japón, gran parte de la medicina preventiva fuera de los programas nacionales obligatorios queda a discreción municipal, sin embargo, la alineación a nivel nacional entre estos programas administrados localmente y la evidencia graduada no ha sido examinada. Mapeamos la implementación de programas de medicina preventiva no obligatorios en los municipios japoneses y cuantificamos las brechas entre evidencia y práctica.
Métodos: Se realizó una encuesta transversal a nivel nacional a los 1,741 municipios japoneses entre marzo y agosto de 2025. La implementación (excluyendo los cinco cribados de cáncer obligatorios bajo la Ley de Promoción de la Salud) se definió como la provisión o subvención municipal y se calculó en base al número de municipios y ponderación por población. Cada programa se comparó con las calificaciones de recomendación de la USPSTF, y se derivó una puntuación de Alineación Evidencia-Práctica (EPA) para cada municipio (pesos: A = + 2, B = + 1, D = - 2, I o no calificado = - 1). Se evaluó el sesgo de no respuesta comparando los municipios que respondieron y los que no, utilizando diferencias de medias estandarizadas derivadas de bases de datos estadísticas nacionales.
Resultados: Se recibieron respuestas válidas de 467 municipios (tasa de respuesta, 26.8%) en las 47 prefecturas. Las tasas de implementación oscilaron entre 0.2% y 92.1% (número de municipios) y 0.0% a 94.4% (ponderación por población). Diez programas de Grado A/B tenían una implementación por debajo del 50%, incluyendo la suplementación de ácido fólico (3.2%), el cribado de sífilis (9.6%) y el cribado de aneurisma de aorta abdominal (16.1%). Por el contrario, los cribados de hepatitis B/C (92.1%, 91.4%) y osteoporosis (68.5%) fueron ampliamente implementados. Varios programas de Grado D o no calificados mostraron una apreciable adopción, notablemente los chequeos de salud para adultos jóvenes (86.3%; no calificado), el cribado cerebral/carotídeo (41.1%; Grado D) y el cribado de fragilidad (26.1%; no calificado). La cobertura ponderada por población superó las tasas por número de municipios para los cribados de VIH (48.1% vs 10.1%) y sífilis (48.3% vs 9.6%), indicando concentración en municipios más grandes. Las puntuaciones EPA por prefectura oscilaron entre - 4 y 1, con heterogeneidad y sin un claro gradiente geográfico.
Conclusiones: Existen considerables brechas entre evidencia y práctica y preocupaciones de equidad en los programas de medicina preventiva municipal en Japón. Nuestros hallazgos apoyan el fortalecimiento de la difusión de evidencia graduada a los responsables de decisiones municipales y una reevaluación crítica de los cribados de bajo valor. DOI: 10.21203/rs.3.rs-9674474/v1 PMCID: PMC13193139
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Mori H, Shimomura K, Miyazaki K, Honda K, Shibata A, Sakata M
- Publicado en: Research square
- PMID: 42183354
- DOI: 10.21203/rs.3.rs-9674474/v1
