Resumen del estudio (inglés)
Background/Objectives: Post-COVID follow-up may provide an opportunity to reassess persistent and modifiable cardiometabolic risk. We characterized six-month cardiometabolic and vascular trajectories after COVID-19 hospitalization and explored associations with routinely documented dietary counseling and omega-3 recommendations. Methods: This single-center retrospective longitudinal cohort included 238 adults hospitalized with COVID-19 between March 2020 and December 2024. Patients were classified according to recorded post-discharge management as usual care (n = 64), dietary management (n = 60), omega-3 supplementation (n = 59), or combined management (n = 55). Outcomes were assessed at the index visit and at visits labeled approximately three and six months later. Longitudinal changes were estimated using generalized estimating equations; six-month associations were evaluated using baseline-adjusted ANCOVA with robust standard errors and Benjamini-Hochberg correction. Results: Mean age was 54.0 ± 10.6 years, 54.6% were women, 82.4% had hypertension, 40.8% had diabetes, and mean body mass index was 33.8 ± 4.6 kg/m2. At six months, endpoint-specific data were available for 182 participants for blood pressure, total cholesterol, triglycerides, and HDL-C; 180 for waist circumference; 179 for SCORE; 177 for LDL-C and bilateral carotid IMT analyses; 173 for HOMA-IR; and 164 for IL-6. Across the cohort, systolic and diastolic blood pressure decreased by 7.91 and 4.75 mmHg; several lipid, anthropometric, and insulin-resistance markers also improved. No omnibus group-by-time interaction was significant. After false-discovery-rate correction, only higher six-month HDL-C in the dietary and combined-management groups versus usual care remained statistically significant; all other between-group findings were nonsignificant after correction. Conclusions: Several cardiometabolic risk markers improved during follow-up, but no recorded management category showed consistent trajectory-level superiority. Because intervention content and adherence, time-updated medication use, acute COVID-19 severity, and lifestyle changes were not captured, the comparative findings are exploratory and noncausal. The isolated HDL-C associations should not be interpreted as evidence of cardiovascular benefit. No cardiac biomarkers, echocardiographic measures, incident heart failure, or cardiovascular events were assessed. DOI: 10.3390/jcm15145647
Traducción al español (IA · NME)
Antecedentes/Objetivos: El seguimiento post-COVID puede ofrecer una oportunidad para reevaluar el riesgo cardiometabólico persistente y modificable. Caracterizamos las trayectorias cardiometabólicas y vasculares a los seis meses después de la hospitalización por COVID-19 y exploramos las asociaciones con el asesoramiento dietético y las recomendaciones de omega-3 documentadas rutinariamente.
Métodos: Este estudio de cohorte longitudinal retrospectivo de un solo centro incluyó a 238 adultos hospitalizados con COVID-19 entre marzo de 2020 y diciembre de 2024. Los pacientes fueron clasificados según el manejo registrado post-alta como atención habitual (n = 64), manejo dietético (n = 60), suplementación con omega-3 (n = 59) o manejo combinado (n = 55). Los resultados se evaluaron en la visita índice y en visitas etiquetadas aproximadamente tres y seis meses después. Los cambios longitudinales se estimaron utilizando ecuaciones de estimación generalizadas; las asociaciones a los seis meses se evaluaron utilizando ANCOVA ajustada por línea base con errores estándar robustos y corrección de Benjamini-Hochberg.
Resultados: La edad media fue de 54,0 ± 10,6 años, el 54,6% eran mujeres, el 82,4% tenía hipertensión, el 40,8% tenía diabetes y el índice de masa corporal medio fue de 33,8 ± 4,6 kg/m2. A los seis meses, se disponía de datos específicos de punto final para 182 participantes para presión arterial, colesterol total, triglicéridos y HDL-C; 180 para circunferencia de cintura; 179 para SCORE; 177 para análisis de LDL-C e IMT carotídeo bilateral; 173 para HOMA-IR; y 164 para IL-6. En toda la cohorte, la presión arterial sistólica y diastólica disminuyó en 7,91 y 4,75 mmHg; varios marcadores lipídicos, antropométricos y de resistencia a la insulina también mejoraron. Ninguna interacción grupo-por-tiempo fue significativa. Después de la corrección por tasa de descubrimiento falso, solo el HDL-C más alto a los seis meses en los grupos de manejo dietético y combinado frente a la atención habitual siguió siendo estadísticamente significativo; todos los demás hallazgos entre grupos no fueron significativos tras la corrección.
Conclusiones: Varios marcadores de riesgo cardiometabólico mejoraron durante el seguimiento, pero ninguna categoría de manejo registrada mostró una superioridad consistente a nivel de trayectoria. Debido a que el contenido de la intervención y la adherencia, el uso de medicación actualizado en el tiempo, la gravedad aguda del COVID-19 y los cambios en el estilo de vida no fueron capturados, los hallazgos comparativos son exploratorios y no causales. Las asociaciones aisladas de HDL-C no deben interpretarse como evidencia de beneficio cardiovascular. No se evaluaron biomarcadores cardíacos, medidas ecocardiográficas, insuficiencia cardíaca incidente o eventos cardiovasculares. DOI: 10.3390/jcm15145647
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: Avram CA, Rada M, Pah AM, Stoichescu-Hogea G, Mateescu DM, Cotet I
- Publicado en: Journal of clinical medicine
- PMID: 42513560
- DOI: 10.3390/jcm15145647
